Marzo del 2.012
El calor del verano azotaba la noche, pero a nadie dentro del restaurant le preocupaba demasiado. Un ventilador mal engrasado y cubierto de tierra en la parte superior intentaba a duras penas cumplir su trabajo.
En una esquina, ubicado en altura, un televisor de los cuadrados pasaba desapercibido salvo por una persona que atenta escuchaba las noticias de las 9:
