El Tío Pepe no es mi tío. Tampoco creo que sea tío de ningún otro, porque no he escuchado a nadie llamarlo así salvo a él mismo.
Lo conocí años atrás cuando cursaba la enseñanza media. Subía muy simpático a la micro de las 5:30 para revisar los boletos y prácticamente tirar por la ventana a quien no lo tuviera.
