El tío Pepe

El Tío Pepe no es mi tío. Tampoco creo que sea tío de ningún otro, porque no he escuchado a nadie llamarlo así salvo a él mismo.

Lo conocí años atrás cuando cursaba la enseñanza media. Subía muy simpático a la micro de las 5:30 para revisar los boletos y prácticamente tirar por la ventana a quien no lo tuviera.

Continue reading →

El poder de una sonrisa

Era difícil ignorarlo, sobretodo con la curiosidad típica de un niño. En silencio observaba como aquel abuelo; solo, enjuto y de gran entrecejo, tomaba cada sábado un helado en aquella plaza. Debía ser raro para mí tal vez, ver como su encorvada silueta pasaba casi desapercibida. No era de aquellos ancianos que gustaba lanzar migajas a las palomas, más bien, era de aquellos que gustaba pelear con ellas como posibles enemigas del barquillo que masticaba repetidas y exageradas veces. Continue reading →

Remembranza

El calor del fuego teñía el salón de colores anaranjados y cálidos. Sin embargo, lejos se encontraba ya de ser una agradable escena. Melancolía, tristeza… Desconsuelo. El ardor del corazón herido cuyo palpitar inquieto presiona la garganta con fuerza. Lágrimas que sin poder evitarlo caían en silencio por sus mejillas…

Luisa solitaria lloraba en silencio. Nadie quedaba ya que la acompañase en sus lamentos, nadie deseaba ya que la viera desahogar su tristeza.

Con cierto gesto cansino, cogió el periódico que hacía minutos observaba desde las sombras. Lo ojeó sin interés, aunque sus manos temblorosas arrugaban sin esfuerzo cada una de las páginas. <<Ya no puedo más…>>Se dijo y sin poder soportarlo tiró el periódico al otro sofá…

Continue reading →

Cortesía

Corre el año 1916 y el cañonazo de las 12 anuncia el medio día en la capital. Frente a una plaza se vislumbra un gato que camina por ella. De súbito se detiene y observa cauto a un hombre joven que toma asiento sobre una banca mientras algo tosco abre el periódico que lleva bajo el brazo.

El gato, continua con la vista fija en el sujeto hasta que este se percata de su presencia. Alberto lo observa curioso por unos segundos, pero luego regresa a su lectura.

El sonido de pasos agitados interrumpen al joven, con enojo observa al responsable: Una muchacha un poco menor que él, cuyo caminar termina con una abrupta caída en el suelo. Continue reading →

Punzada

La soledad de la noche se hacía presente en las profundidades del desierto; mientras Miguel malhumorado y tambaleante caminaba a un lado de la carretera alumbrándose con una pequeña linterna.

Su f100 que había quedado en pana; estaba en manos de su jefe, quien prefirió castigar a su empleado enviándolo solo en busca de ayuda.

El inicio de una tormenta de arena, obligó a Miguel olvidar los caprichos de su patrón y comenzar a buscar refugio.

A lo lejos logró vislumbrar una capilla solitaria. Sin pensarlo dos veces corrió en dirección a esta y entró en ella. Su espeluznante interior no pudo más que perturbarlo. Continue reading →